Impluvia X: La causa

El concepto de causa que usa Aristóteles difiere en mucho del que he aprendido de la moderna mentalidad científica. Si, además, se tiene en cuenta que hay algunos filósofos que niegan la existencia de hecho de las causas (me preguntó por qué razón, y téngase en cuenta que esta razón no sería otra cosa que una causa), es difícil leer la Metafísica de Aristóteles sin sentir una cierta confusión. Para el filósofo griego (grande entre los grandes, aunque antiguo, demasiado antiguo ya), se llama causa a muchos objetos, y pueden mencionarse al menos cuatro sentidos de causa: causa material (aquello de que están compuestas las cosas: ejemplo, la piedra es causa material de la estatua que está hecha con ella); causa sustancial o formal (la esencia, la figura o modelo de las cosas, que coincide con su definición esencial: ejemplo, el plan artístico conforme al cual se hace la estatua); causa eficiente (aquello que es el principio de movimiento o cambio de algo: ejemplo, el escultor que hace la estatua), y causa final (el fin entendido como aquello en virtud de lo cual se hace una cosa: ejemplo, se hace la estatua para ornar una plaza). Al respecto de estas consideraciones aristotélicas, mi primera idea es que difícilmente pueden casar estas clases de causa con el estrecho concepto que las ciencias exactas usan, que se restringe casi exclusivamente a lo que Aristóteles llamaba causa eficiente; es decir, los cuerpos caen porque una fuerza los empuja hacia abajo, independientemente de su materia, independientemente de la finalidad de la caída, e incluso de que se conozca o no el plan de este movimiento (esto es, la ley de la gravedad, formulada por la física). Yo, personalmente, podría aceptar llamar causa a la causa sustancial o formal, puesto que todo lo que ocurre puede haber sido pensado o deseado, y en este sentido la voluntad o el pensamiento formarán parte de la concatenación de los hechos. Podría aceptar que la causa material entrara en el concepto de causa, puesto que lo que una cosa sea o llegue a ser dependerá, en gran parte, de aquello de que esté compuesta, y en este sentido el resultado final de un cambio o movimiento será también efecto de la materia del sujeto u objeto de dicho movimiento. Pero no me resignó a calificar la búsqueda de un fin como la causa del movimiento o acto que persigue dicho fin; en todo caso, el fin será lo que es, o sea, el fin, y en tanto que fin, objeto de una voluntad o de un pensamiento, pero no causa (a menos que se llame causa no al principio, sino al término de un fenómeno o proceso). Como mucho, diré que la causa de un acto vinculado a un fin determinado será la voluntad de alcanzar dicho fin, pero esta voluntad es anterior al acto, y en este sentido también anterior al logro del fin buscado. Luego el fin será fin; o sea, efecto, pero no causa.

Publicado por Somnia

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