D – La vanidad del centro comercial

Sentado en la gran plaza,

mi café se ha terminado,

dos chicas sueñan con chicos

en la mesa tras de mí.

Gentes que van y que vienen,

ojos que lo miran todo,

ruido, voces, estridencias,

y mil vanidades más.

Nada quedará en el aire,

cuando se callen las voces

y las luces se interrumpan.

Vacíos, como mi café.

Este lugar será polvo

que el viento se llevará.

No hay nada, nadie, nunca,

porque es un sueño vacío.

Ni es centro ni es humano.

Solo es la excusa de un loco,

es un grito de fantasma,

un esqueleto ficticio.

Están vacíos, se mueren,

aunque hablen de sus vidas.

Son como niños que montan

bicicletas de mentira.

Y yo aquí, solo, quieto,

en el medio de este ruido.

Ninguna voz para mí.

Ningún oído me atiende,

aunque estoy en silencio.

Pero habla mi café,

mis ojos tristes les gritan.

Pero nadie me observa.

Cientos de cuerpos que laten.

Y sin embargo estoy solo.

Publicado por Somnia

Blog literario y magazine cultural

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

SIN PIRULETAS

La "Dolce Vita", en mi blog

Car_Carrie

Blog de Viajes, Pasiones & Sentires

A %d blogueros les gusta esto: